Los emprendedores solemos preocuparnos tanto de nuestro proyecto que muchas veces olvidamos lo más importante, nosotros mismos. Y lo primero que se resiente es lo más básico, cuidar de tu salud como emprendedor. Porque sin emprendedor no hay proyecto, no hay ventas, no hay negocio ni hay nada.

Sé que ocuparte de tu salud cuando estás arrancando un negocio o las ventas no van bien es difícil, lo he vivido y he pagado las consecuencias. Por eso sé de primera mano la necesidad de cuidarte.

Cómo cuidar de tu salud si eres emprendedor

En este artículo quiero compartir unos consejos que me han ayudado primero a mí personalmente y después a otros emprendedores con los que he trabajado en procesos de coaching o acompañamiento.

1. Párate de vez en cuando

En el fragor de la batalla es muy difícil darte cuenta de cómo estás y cómo está tu salud. Es muy recomendable reservar un día o unas horas semanal o quincenalmente para parar.

Será tu momento para descansar, escuchar tu cuerpo, reconectar contigo mismo y coger fuerzas para seguir en buena forma.

También puedes aprovechar este día para revisar el estado de tu proyecto con ideas nuevas y preparar la planificación de las próximas semanas.

2. Sé previsor

Los emprendedores arriesgamos mucho y nos sometemos a mucha presión. Por eso es importante ser previsor y contar por ejemplo con un seguro de salud con Cetelem para poder acceder a los servicios que necesites si tienes algún problema de salud. Así podrás vivir más tranquilo y recuperarte antes cuando lo necesites.

Nos olvidamos de la salud hasta que la perdemos, y en ese momento te arrepientes de no haber sido previsor.

3. Haz deporte y come bien

A estas alturas creo que todos sabemos la importancia de una buena alimentación y de hacer deporte de forma regular. A veces parece tiempo perdido pero realmente es una inversión en poder estar en tus mejores condiciones durante más tiempo.

Los emprendedores digitales pasamos muchísimas horas sentados delante del ordenador, así que tenemos que tener especial cuidado de hacer descansos a menudo y aprovechar para movernos o estirar un poco.

Tampoco hace falta que vayas al gimnasio, es suficiente salir a andar un rato cada día y moverte y estirar un poco.

4. Minimiza las preocupaciones

Un poco de meditación o yoga va de maravilla para frenar el ritmo de la mente y aprender a dejar de preocuparte.

A nivel más material tener una buena previsión de tesorería es fundamental para no vivir agobios, y de manera puntual siempre puedes acudir a financiación externa como el Banco Cetelem.

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5. No te enamores de tu idea

Muchos emprendedores caemos en el error de enamorarnos de nuestra idea. Nos aferramos a ella como si fuera lo único que existe en el mundo. Y llegado el momento no sabemos dejarla ir.

Aunque hayas puesto todo tu pasión, tiempo y dinero en tu negocio, si llega un momento en el que no funciona y ya has probado casi todo, toca tomar la decisión de cerrar.

Es una decisión dura pero necesaria, y mientras antes la asumas antes podrás recuperarte y buscar tu próxima aventura.

No son más que 5 consejos para cuidar la salud del emprendedor, tengo muchísimos más. Lo más imparte es que tomes consciencia de este tema y seas tú mismo quien aprenda a escuchar tu cuerpo y a detectar lo que necesitas.