¿Márqueting o espiritualidad?

Amor incondicional, perdón, agradecimiento, abundancia o felicidad son conceptos que están muy de moda actualmente. Frecuentemente encontramos artículos que hablan de ello, y las redes sociales están repletas de frases hermosas y buenas intenciones. Pero, ¿es esto suficiente para efectuar un cambio real? ¿Qué hay detrás realmente?

Se me pone la piel de gallina cuando veo que algunos terapeutas o coach, hablan con tanta ligereza e indican a sus clientes que esta es la vía a seguir (y me pasa más a menudo de lo que quisiera admitir). Éstos supuestos profesionales, portavoces según ellos mismos de “la Verdad”, promueven un único camino posible, el suyo, transformando el contenido real de estas palabras en simples objetivos y creando una nueva necesidad a cubrir: LA ESPIRITUALIDAD.

Esta manera de actuar, no deja margen a que sea la propia persona quien reflexione e indague en sí misma. La espiritualidad debería ser una forma libre de expresión del SER y no una imposición, ni una necesidad fruto de una carencia que proviene de nuestro mundo sensible. Ya que justamente de ésta forma, se estará promoviendo el efecto contrario al que, en sí mismo conviene a la espiritualidad: se le estará otorgando materialidad. Y si se confunde así a las personas que, confían en abrir su mente y su corazón a nuevos horizontes, acabarán por TENER espiritualidad en lugar de SER espirituales.

Una transformación real a nivel interior no entiende de MARKETING y por tanto no admite el cambio exprés, el aquí y el ahora, ni tan solo el “flow”, requiere de TIEMPO y DISCIPLINA para interiorizar y llevar a la práctica real, cada una de estas palabras. Quizás no todas o quizás ninguna de estas, ya que es la propia persona quien decide qué aspecto trabajar, con qué ritmo y de qué manera.

Cada uno libremente construye su camino hacia su despertar interior y su desarrollo personal. Algunas personas deciden ser autodidactas y hacer una inmersión en la lectura, otras prefieren formarse a través de cursos y retiros, otras viajando por el mundo y otras a través de profesionales o maestros que les GUIEN y ACOMPAÑEN en esta aventura que, al igual que la propia muerte, deberán realizar íntimamente y al fin, en solitario.

Puedo comprender que, con la abundancia de información que existe hoy en día muchas personas se sientan más perdidas que nunca. A menudo me hacen esta pregunta:

¿Cómo identificar un/a buen/a MAESTRO/A de uno/a que no lo es?

  • El/la buen/a Maestro/a jamás te dará las respuestas con claridad, te dará pistas, herramientas o te hará más preguntas para que tú mismo/a llegues a tus propias conclusiones a través de la AUTO REFLEXIÓN.
  • Siempre te MOTIVARÁ a que sigas con curiosidad e inquietud a seguir profundizando.
  • Te indicará la diferencia entre TEORIZAR y PRACTICAR, priorizando el saber menos pero el aplicar más, de manera que tú seas tu propio conejillo de indias; y TU VIDA sea tu laboratorio de pruebas.
  • Jamás se posicionará como portavoz de LA VERDAD absoluta.
  • Sus acciones serán el reflejo de su interior con COHERENCIA a sus valores, su misión de vida y su propio ser.
  • Jamás deja de APRENDER, incluso de sus propios alumnos o discípulos.

Creo que quien mejor lo resume es William A. Ward, escritor estadounidense del S. XX conocido por sus artículos, poemas y meditaciones acerca de la inspiración del ser humano:

“El maestro mediocre cuenta. El maestro corriente explica. El maestro bueno demuestra. El maestro excelente inspira”.

Por tanto:

  • No creo que haya un único camino ni una única Verdad.
  • Tampoco creo en la facilidad en alcanzar los conceptos en la vida real, pero sí en el idealismo necesario que nos lleve a transformarnos y a conseguir mejorar paulatinamente.
  • Menos aún creo en los falsos Maestros, Gurús, Coach o Terapeutas que han conseguido el conocimiento teórico pero que son incapaces de experienciarlo.
  • Crecemos constantemente y, en la medida que oponemos RESISTENCIA a nuestra propia CONCIENCIA, lo haremos con pasito de hormiga o con zancadas de elefante.

Sin embargo, el desarrollo del mundo interior tiene etapas y ciclos, y aunque sentimos que estamos parados o que no avanzamos, en el fondo, también forma parte del proceso de CONOCIMIENTO de un/a mismo/a.

Ésta ardua, pero maravillosa labor, jamás termina.

 

Sobre la autora, Gemma Soler Raspall

Coach y gerente de S360º.

Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas. Diplomada en turismo. Licenciada en administración de empresas. Graduada la igualdad en la empresa. Máster en comunicación. Durante 10 años, he sido directora de comunicación y relaciones institucionales y profesora de habilidades de marketing, protocolo y comunicación en varias universidades.

Como empresaria, he creado y participado en ocho empresas; y he sido consultora de empresas en Cecot.

Actualmente, soy estudiante de filosofía y colaboro en programas de televisión y radio como experta en coaching, ECO emprendimiento, marketing con conciencia y la integración de los aspectos clave de un estilo de vida saludable que yo misma llevo a cabo y que comparto a través de mi empresa actual, S360º.

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