Las redes sociales son el puente comunicador entre el emprendedor y el potencial cliente y por eso su estructura debe ser firme, para asegurar que ese vínculo sea lo más duradero posible y se afiance con el paso del tiempo a medida que el emprendimiento evolucione y tenga una imagen de marca fuerte.

La fotografía es una herramienta fundamental en este proceso, la imagen es tan importante como la forma de comunicar y le da vida al proyecto, lo posiciona y lo define. No causa la misma impresión un perfil con fotos profesionales e iluminadas correctamente que uno con fotos con poca definición y oscuras. Todo entra por los ojos en el mundo del marketing digital.

¿Para qué sirven las redes sociales?

En primer lugar, las redes sociales dan visibilidad. Esto significa que amplían el alcance hacia un potencial cliente y brindan la oportunidad de expandirse hacia ámbitos que no conocerían la marca si no estuviera en la web, hay varios objetivos de las redes sociales a tener en cuenta para potenciar un emprendimiento.

Uno de los primeros objetivos básicos de las redes es la adquisición, que significa aumentar los usuarios de cada red ya sea Instagram, Facebook o Twitter entre las más populares. Este objetivo es el más importante ya que si no se cumple no es posible lograr los demás, que dependerán de este.

En base al primer objetivo, las redes sociales funcionan para crear redes de interacción, que es el objetivo número dos. Cuanto más seguidores, más gente que interactúe con las publicaciones de la marca y entre ellos, lo que posiblemente genere redes vinculares a través de compartir publicaciones de la marca en sus propios perfiles.

El fin de la creación de una comunidad cercana es fundamental para atraer a potenciales o futuros visitantes y la idea está en la capacidad de formar un grupo de personas que empaticen con las ideas del proyecto y la filosofía que plantea, y a partir de la fidelidad con ese concepto lo compartan con otros usuarios.

¿Cómo se logra la interacción en las redes sociales?

La comunicación y la empatía son claves para producir una interacción que funcione y se retroalimente en el tiempo. Los objetivos de la marca deben ser claros y expresados en cada publicación, incluso puede reforzarse la idea con imágenes que sean fieles al estilo y mensaje que se comunica.

La honestidad a la hora de ofrecer algún producto o servicio es lo que va a funcionar como trampolín para conseguir seguidores o potenciales clientes y en el mundo del emprendimiento los usuarios son la mejor publicidad, es en este punto donde se refuerza y construye la idea de comunidad.

Una de las herramientas de gran utilidad para estimular la interacción es incentivar al feedback con el usuario a través de encuestas, preguntas, sorteos u opiniones acerca de características de la marca. Por ejemplo, preguntar qué producto les gustaría que estuviera en promoción y que elijan entre dos opciones.

La importancia de la imagen en las redes sociales

La imagen lo es todo, representa la identidad de la marca y es lo primero en lo que se va a detener un posible seguidor. A veces determina que una persona deje de empatizar con el emprendimiento, por eso es importante establecer qué tipo de público persigue el proyecto porque sólo así podrá definirse en las redes.

La fotografía es crucial y más aún si la venta o alcance del producto dependen de una buena imagen. No es lo mismo vender comida que ropa y en ambos casos es importante que la fotografía sea lo más auténtica posible, sin retoques que la alejen del producto original. De nuevo cabe mencionar que la transparencia y comunicación serán la base del vínculo con el seguidor.

En el caso de Instagram, por ejemplo, es importante tener un feed ordenado, claro, que transmita los ideales de la marca y que no tenga desprolijidad de color. En tal caso, si la idea es jugar con distintas paletas de colores que esta sea armónica y responda a una coherencia.

Hay varios cursos de fotografía para emprendedores que permiten incursionar de forma simple en las distintas herramientas de fotografía en productos para diferentes redes sociales. Si bien la red que tiene a la imagen como primordial es Instagram, el resto también le da un papel crucial a la hora de pensar en el marketing de una empresa.

Cursos de fotografía para crear, mejorar y mantener una buena imagen en las redes

Es importante instruirse y aprender a la hora de establecer los objetivos de una marca y lo que luego pautará el vínculo entre los potenciales clientes y el producto o servicio ofrecido. Los cursos de fotografía pretenden lograr que, a través de las herramientas ofrecidas, un emprendedor sea lo más fiel a sus objetivos iniciales y pueda plasmarlos.

En estos cursos se busca que la marca logre construir un perfil consistente a través de los colores y las características de las fotografías. El primer paso es saber qué tipo de fotos quieren publicarse y cómo hacerlas funcionar con el contenido complementario que se publique.

La originalidad otorga puntos extras ya que en las redes sociales los perfiles de páginas de ventas de productos y servicios aumentan día a día y muchos tienen similitudes que hacen difícil establecer una diferencia entre uno y otro. Lo mejor, siempre, es destacarse y eso se logra a través de perseguir un objetivo genuino y propio.

Por supuesto que no es lo mismo saber sacar fotos que seleccionarlas de un banco de fotos ya que si se opta por la segunda opción puede que te encuentres en la web con más de una publicación con la misma imagen y la marca pierda distinción e incluso se confunda con otras.

Una buena resolución, la precisión de la imagen, la cantidad de iluminación y el encuadre son algunos de los requisitos que una foto debe cumplir para estar al nivel de las marcas prestigiosas. Además de poder perfeccionar la técnica para sacar fotos, los cursos de fotografía suelen dar otra mirada más técnica que aporta a la marca.

¿Una foto distinta para cada red social?

Si hablamos de Instagram, el fuerte es el uso de hashtags en cada pie de foto para aumentar la visibilidad. Es una red fotográfica por lo que las fotos de buena calidad y el orden de estas en el feed aportarán no sólo profesionalismo sino también ganas de ver qué más tiene la marca para ofrecer.

En Facebook el público es diferente pero no los objetivos de la marca, por lo que debes respetar la paleta de colores y las fotos deben ser igual de buenas en relación a la calidad y a la resolución, lo que puedes aportar es material genuino como videos que muestren el proceso de producción del producto con imágenes del paso a paso.

En Twitter las fotos pueden estar acompañadas de un texto corto lo que da más lugar a la frescura, a utilizar los mismos hashtags que mencionas en Instagram pero optar por fotos diferentes ya que no es ideal publicar lo mismo en todas las redes sociales sino seguir con la lógica de la estética sin ser reiterativos.

Pinterest es ideal para generar un mayor tráfico de fotos, por lo que es importante subir imágenes ahí, donde el usuario puede crear tableros donde guardaras y tenerlas en cuenta para cualquier objetivo como decorar la casa, realizar una próxima compra o hacer un regalo.

En conclusión, lo ideal sería no publicar todas las fotografías en las mismas redes sociales pero sí mantener un estilo que caracterice la marca, le de identidad propia y pueda generar redes vinculares entre los potenciales clientes y el proyecto. Con constancia y una imagen adecuada que siga y respete el objetivo principal, el camino de tu marca será sólo de subida.

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