Millones de personas en el mundo sueñan con emprender proyectos propios. Crear trabajos a su medida que les permitan vivir de acuerdo con sus valores. El camino hacia el sueño, sin embargo, presenta obstáculos.

Uno de los más comunes tiene que ver con el dinero:

  • Muchos futuros emprendedores dependen, económicamente, de sus empleos tradicionales.
  • Sus finanzas no están preparadas para dejar de recibir un sueldo constante cada mes.
  • Gastan mucho, tienen deudas, no ahorran o, simplemente, no controlan su dinero con orden.

¡En tales circunstancias es lógico que el sólo hecho de pensar en abandonar un ingreso fijo les genere incertidumbre!

En este post, de forma simple, práctica y minimalista, te daré 3 estrategias que te ayudarán a organizar y controlar tus finanzas. De ese modo, te colocarás en una posición óptima para emprender.

Primero: Establece objetivos de vida

¿Qué tienen que ver los objetivos de vida con las finanzas?

En mi opinión, todo. Demasiadas personas viven en piloto automático, aceptando, sin cuestionar, la realidad que les ha tocado. Desperdician sus mejores años en trabajos que odian (pero pagan las cuentas) y se hacen cada vez más dependientes de ellos. Es decir, canjean libertad por seguridad.

Al establecer objetivos quizás notes –como les sucede a muchos- que el camino hacia la vida que quieres implica no sólo un cambio en tu forma de generar ingresos, sino también en la manera en que administras tu dinero.

Jugártela por tus sueños te resultará mucho más difícil e incierto, si:

  • Vives con desorden financiero.
  • Tienes deudas.
  • Dependes exclusivamente de tu sueldo.
  • No cuentas con un fondo para imprevistos o emergencias.
  • Tus ahorros son muy pequeños o inexistentes.
  • No has diversificado fuentes de ingreso o invertido parte de tu dinero.

Segundo: Prioriza lo importante

La definición de éxito, para la mayor parte de la sociedad, está muy ligada a la acumulación de símbolos de estatus. Un carro nuevo, una casa grande, la membresía al club más exclusivo o un colegio caro para tus hijos dan indicios de lo “bien” que te va. Pero no necesitas entrar en ese juego si no quieres. Nada te aleja más de tu visión personal, que seguir normas impuestas.

Un ingreso alto no da libertad, si es que el gasto también lo es.

A una persona que gana 10 y gasta 10, le resultará mucho más difícil tomar la decisión de dejar su empleo, que a otra que gana los mismos 10, pero sólo gasta 5. Mientras menos necesitemos para vivir de forma satisfactoria, más libres seremos. Pero no te confundas. Minimalismo no significa escasez, sino todo lo contrario.

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La idea es que identifiques aquellas cosas que son verdaderamente importantes para ti y que adoptes un estilo de vida en el que las puedas tener en abundancia.

Olvídate de lo que otros esperan de ti o de lo que se supone que deberías ser. Eso no te sirve, te distrae y te aleja de lo que realmente quieres.
Algunos estudios sostienen que más del 80% de las personas no disfrutan sus trabajos, pero los mantienen porque los necesitan para pagar el estilo de vida que llevan.

En este punto te invito a reflexionar un poco.

Pero, al hacerlo, despréndete de tu ego y procura conectar con tus propios valores.

  • ¿Cuáles son tus prioridades en la vida?
  • ¿Necesitas todo lo que compras?
  • ¿Tu estilo de vida actual está influenciado por factores externos o corresponde a tus propios valores?

Estoy seguro de que las respuestas a estas preguntas te irán señalando la dirección que debes seguir para alcanzar la libertad que estás buscando.

Tercero: Controla tus finanzas

Es clave que definas tus objetivos de vida y empieces a priorizar lo que es importante para ti. Sin embargo, las cosas no terminan ahí. Si, de verdad, quieres embarcarte en la aventura de emprender, reinventar tu trabajo o crear tu vida ideal (cualquiera que esta sea), necesitas generar las condiciones financieras que te lo permitan.

Pocas cosas afectan más al espíritu de un emprendedor que la desesperación por dinero. Y aunque empezar a gestionar tus finanzas de forma consciente pueda resultarte un poco difícil al inicio –como cualquier otro hábito-, pensar que es parte del proceso hacia tu vida ideal te ayudará a mantenerte firme en tu propósito.

Las dos primeras medidas que, desde mi experiencia, deberías implementar, son:

1. Ten un sistema de control de ingresos y gastos.

Sin orden es imposible alcanzar el éxito financiero. Y sin un sistema que monitoree tus ingresos y gastos, es imposible que consigas ese orden. La salud de mi economía personal cambió por completo cuando empecé a utilizar un sistema adaptado a mis necesidades.

Para que funcione, un sistema de ingresos y gastos debe tener en cuenta tus motivaciones principales. Además, debe estar personalizado a tus circunstancias, ser flexible y evitar caer en el exceso de detalle.

2. Resuelve tus necesidades, de las más básicas a las más complejas.

Tras implementar el sistema que te ayude a ordenar tu economía, deberás resolver tus necesidades financieras en orden de criticidad. Tu nuevo orden deberá permitirte ahorrar dinero todos los meses, de forma sistemática.

Con eso, crea un fondo para imprevistos, paga tus deudas, ahorra, empieza a invertir y construye tu estructura de ingresos pasivos. Para poder ahorrar, deberás adoptar la costumbre de pagarte a ti primero.

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Este principio ha sido la base de mi método.

Gracias a aplicarlo pasé de gastar más de lo que ganaba a conservar el 40% de mis ingresos, aún después de haber formado una familia.

En lo que respecta al dinero, muchas personas se organizan así después de recibir sus ingresos:

  • Primero : Pagan a otros (Deudas, tarjetas, compromisos sociales).
  • Luego : Gastan (Costo de vida presupuestado + imprevistos).
  • Al final : Se pagan a sí mismos (Ahorran. O lo intentan).

El problema con esto es que suelen conservar menos dinero del que podrían, pues su capacidad de ahorro la determina su fuerza de voluntad al tratar de no gastar el dinero que tienen en el bolsillo.

Una estrategia más efectiva consiste en retener la cantidad que quieres ahorrar, antes de pagar a otros o de gastar. Mientras más puedas retener, mejor; aunque si no estás acostumbrado a ahorrar, puedes empezar con el 10% de tu ingreso y luego ir subiendo.

Para terminar

Mi intención con este post ha sido ayudarte a simplificar tus finanzas para poder vivir con más libertad. Pero nada de lo que has leído funciona por sí solo. Eres tú quien debe hacerlo funcionar. Por eso espero que empieces, cuanto antes, a aplicar aquellos principios que mejor se adapten a tus circunstancias personales.

Sobre el autor, Ramón Cámero

Finanzas simples, vida libre. A través de una preparación financiera asequible, ayudo a personas a reparar su economía para vivir con más libertad, emprender o reinventarse profesionalmente. Les enseño a establecer prioridades de vida, manejar su dinero en función a ellas e identificar fuentes de ingresos alineadas a su visión.