Las nuevas empresas siguen teniendo un porcentaje de desaparición a corto plazo demasiado elevado. A veces depende de factores externos incontrolables como un crash en la economía global pero la mayoría de veces depende más de nosotros mismos.

A lo largo de los años trabajando con emprendedores y nuevos proyectos propios hemos observado varios errores que se repiten a la hora de constituir una empresa. Muchos de ellos suelen llevar al fracaso, así que nos gustaría ayudarte a evitarlos:

1. Crear la empresa demasiado pronto o demasiado tarde

No existe el momento perfecto para lanzar tu negocio por lo que nosotros solemos recomendar lanzar lo antes posible siempre que se cumplan unos mínimos. Para esto lo mejor es utilizar las metodologías Lean.

La inseguridad nos hace muchas veces esperar eternamente a tenerlo todo controlado, lo que es imposible, así que renuncia a tener todo perfecto, saber todo… antes de empezar.

Pero tampoco empieces antes de tener lo esencial listo y aunque parezca un consejo básico no empieces a hacer gastos relacionados con la empresa antes de constituirla porque luego no los podrás desgravar.

2. No tener claro el modelo de negocio

Nosotros no somos muy amigos de los planes de empresa, aunque tienen su utilidad y en algunos casos son imprescindibles: si necesitas financiación, tienes socios capitalistas…

Lo que sí que recomendamos incansablemente es tener muy claro tu modelo de negocio con el máximo nivel de detalle. El modelo de negocio son los bloques básicos que forman tu negocio y los pilares sobre los que funcionará todo. Sin un buen modelo de negocio lo que estás haciendo no es emprender sino jugarte tu dinero y tu tiempo a la ruleta.

3. No conocer la legalidad de tu sector

El tema legal es un tema muy complicado y cambiante sobre todo en negocios online. Si no eres un experto en estos temas te arriesgas a tener una fuente de problemas inacabable.

Por un lado está todo el tema legal y fiscal de constituir tu empresa y estar al día de todas las obligaciones, y por otro cada sector tiene sus particularidades. Y si encima operas en Internet las leyes no paran de cambiar y actualizarse tanto a nivel local como a nivel europeo e internacional.

4. No elegir el tipo de sociedad adecuado

Para constituir tu empresa la primera decisión tomas es el tipo de sociedad o si vas a ser autónomo. Cada opción tiene sus particularidades y según sea tu negocio te interesará más una opción u otra.

No es algo que puedas cambiar más adelante alegremente, excepto si decides iniciar la actividad como autónomo y más adelante formar una sociedad.

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La decisión debe tener en cuenta temas económicos, legales, número de socios…

5. No delegar

Al crear un nuevo negocio se supone que debemos contar con tantas personas como actividades clave desarrollemos en la empresa y subcontratar todo lo demás.

A no ser que empieces con una empresa con una gran estructura hay muchas áreas del negocio que no tiene sentido que te encargues tú o alguien de tu equipo, porque lo que conseguirás es diluir el tiempo que dedicas a lo realmente es importante para arrancar tu negocio.

Siempre que puedas mejor delegar todo lo que no sea clave en tu modelo de negocio.

Como has visto algunos de estos puntos dependen sólo de ti mientras que para otros lo más recomendable es contar con un asesor que conoce toda la parte legal y fiscal de cómo constituir una empresa. Aunque haya mucha información en Internet y los tramites sean cada vez más sencillos sigue siendo totalmente recomendable contar con la mano de expertos para evitar problemas y quedarte tranquilo en ese área.

Emprender tiene tanto de ciencia como de arte así que haz bien tus deberes y ponte marcha para seguir aprendiendo.