Emprende con éxito siguiendo estos diez pasos

¿Estás pensando en desarrollar una idea que te gusta? ¿Quieres crear un negocio? ¿Quieres dar el siguiente paso que llevará tu carrera hacia el éxito? ¿Quieres vivir según tu propio estilo de vida? Todos eso suena muy bien, pero los grandes proyectos son complicados, no solo por la propia dificultad del proyecto, sino porque es difícil mantener la motivación adecuada durante todo el tiempo que dura el proyecto.

En los grandes proyectos hay momentos de euforia, en los que crees que puedes con todo, y momentos de depresión, en los que te entran una ganas tremendas de abandonarlo todo y volver a la vida insulsa y sin problemas de antes.

Pero fracasar en un proyecto de cierta envergadura puede ser muy frustrante. No solo terminas desperdiciando una cantidad importante de tiempo, dinero y otros recursos, sino que tu moral y confianza pueden resultar “tocadas” de cara a próximos retos.

Aunque es imposible garantizar el éxito de ningún proyecto, si sigues estos pasos te asegurarás de que las cosas van en la dirección correcta, y tus posibilidades de éxito aumentarán:

1. Define claramente el por qué.

Lo primero que debes plantearte cuando quieres atacar cualquier proyecto, antes de empezar siquiera, es la razón fundamental por la que lo quieres llevar a cabo. Si no consigues enunciar una razón de suficiente peso, seguramente no debas empezar, o abandonarás en cuanto aparezcan los primeros problemas. Este ejercicio es importante, porque cuando lleguen los momentos difíciles en que todo tu ser te pida abandonar (y llegarán), tendrás algo que te recuerde porqué empezaste a hacer eso y porqué vale la pena continuar.

2. Define una visión del resultado final perfecto.

Imagínate que lo has conseguido. ¿Cómo es ahora tu vida, o tu trabajo? ¿Puedes sentir el valor que va a aportar el proyecto a tu vida? Empezar con el final en la mente te permite activar toda tu energía y tus habilidades para llegar al resultado deseado.

3. Define tus metas.

Una vez tienes claro el resultado final, debes hacer un ejercicio algo más profundo: Ve hacia atrás mentalmente y establece los hitos intermedios que deberías lograr antes de llegar a la meta final. Necesitas tener claros los objetivos concretos a más corto plazo, de modo que tu cerebro pueda desarrollar las estrategias y la planificación necesaria para llegar a ellos. Si no lo haces, corres el riesgo de quedar atascado o, peor aún, ir dando tumbos sin llegar a ningún sitio.

4. Define una fecha límite.

Se trata de generar compromiso y una cierta sensación de urgencia. Si no lo haces, hay muchas probabilidades de que el proyecto se quede en un simple sueño y no llegue nunca a buen puerto. Si la fecha límite te motiva para saltar de la cama cada día para lograr lo que quieres, estupendo. Si la sientes como una presión agobiante, debes pensar que no cumplirla no significa fracasar. Si no la cumples, al menos vas a estar mucho más cerca de tu meta. Llegado el caso, re-negocia una nueva fecha límite contigo mismo y continúa.

5. Pasa a la acción.

Pensar es importante porque nos prepara para hacer las cosas, pero no dejes que el exceso de análisis te lleve a la parálisis. Además, a nuestro cerebro le cuesta mucho comprometerse con metas a largo plazo; son las que más le gusta procrastinar. Así que más vale un buen plan en movimiento que un plan excelente que siempre está en fase de preparación. Haz un plan decente (una cuantas acciones siguientes es suficiente), muéstralo a otros para que te digan que no estás loco (o que lo estás, da igual), y empieza a trabajar. ¡Simplemente, empieza!

6. Compártelo.

Puede que éste sea un proyecto que tienes que hacer solo, pero eso no quiere decir que no puedas compartirlo. Si haces público tu proyecto y lo cuentas a quien le pueda interesar, tendrás una fuente de motivación extra cuando se te haga cuesta arriba. Busca tu comunidad, gente que te pueda apoyar o aconsejar, o simplemente, gente con la que puedas hablar de ello. Hagas lo que hagas, otros lo habrán hecho antes o se habrán enfrentado a situaciones similares. Busca también puntos de vista diferentes.

7. No dejes de tomar decisiones.

El camino hasta alcanzar tus metas estará plagado de cruces y desvíos, y no siempre tendrás toda la información necesaria para tomar la mejor decisión. Tienes que arriesgarte y avanzar. Cuando dejas de tomar decisiones entras en punto muerto, dejas de tener el control y el proyecto empieza a ir a la deriva. Si sientes que te estancas, toma una decisión valiente y pon un plan en marcha. No tiene que ser perfecto, ya irás rectificando por el camino.

8. Vence tu miedo al fracaso.

Olvídate del estigma del fracaso; si no finalizas el proyecto, al menos habrás aprendido muchas cosas que multiplicarán las posibilidades de éxito de posteriores retos. Habrá momentos en que verás todo negro y te plantearás si todo ese esfuerzo vale la pena. Piensa que si no intentas hacer algo porque tienes miedo a fallar, ya has fallado.

9. Mide tu progreso.

Registra lo que vas haciendo y cuándo lo haces. Además de ser una buena práctica de documentación de proyectos, te ayudará a mantener la disciplina y te proporcionará un mejor control de ti mismo. Saber qué haces exactamente con tu tiempo y cómo eso te ayuda a avanzar el proyecto puede ser una buena fuente de motivación.

10. No tengas miedo al éxito.

Es menos evidente, pero más habitual de lo que parece. Cuando te vas acercando al final tu cabeza empieza a asimilar que lo vas a conseguir, y empieza a pensar en una serie de situaciones incómodas que crees que provocará el éxito. ¿Va a cambiar tu vida? ¿Tendrás más responsabilidades? ¿Más trabajo? En este caso, hay que volver al primer punto (¿por qué estoy haciendo esto?) y mirar las cosas con perspectiva. Si estás haciendo esto por una buena razón, cuando finalices el proyecto con éxito estarás más cerca de tu forma ideal de vida.

 

Escrito por

Francisco Sáez es el fundador y CEO de FacileThings, una aplicación en la nube que pretende ser una referencia de productividad para los fans de GTD. Puedes seguirle en Twitter y en el mismo blog de FacileThings.

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