Cómo transformar tu idea en un negocio III: Valida el modelo de negocio

¿Una vez que has definido tu modelo de negocio qué tienes hacer con él?

Por fin tu idea ya no es una idea ahora es ya todo un modelo de negocio, aunque éste no deja de ser todavía una serie de suposiciones o hipótesis que pueden estar más o menos acertadas pero que hay que demostrar, y ahora es el momento del choque con la realidad porque aprenderás a validar tus hipótesis.

En esta fase validarás de forma sistemática los puntos fundamentales de tu modelo de negocio gracias al contacto continuo con posibles clientes. Esta es la parte más importante de todo el proceso y con la que llegarás a la conclusión de si tu modelo de negocio cubre una necesidad real, si tienes que hacer ajustes o si realmente lo mejor es retirarse a tiempo antes de perder tiempo y dinero desarrollando algo que nadie necesite.

Las etapas de la validación

Este proceso se divide en 3 fases:

  1. Conseguir contactos: vas a tener que remover medio mundo para conseguir contactar personas que encajen en tus segmentos de clientes o por lo menos puedan tener el problema. Desde buscar entre amigos, familiares y contactos de segundo grado, hasta salir literalmente a buscar clientes, hay diversas formas de recopilar contactos de cara a la siguiente fase.
  2. Realizar entrevistas: tendrás que realizar 2 tipos de entrevistas distintas, una para el problema y otra para la solución. En la del problema lo que buscas es saber si realmente hay personas que tengan el problema que has detectado, que sea un problema que necesitan solucionar con cierta urgencia y que ofreces algo diferente a la competencia o posibles alternativas. En la de la solución tu objetivo es saber si tu solución realmente satisface la necesidad de los clientes y si estos están dispuestos a pagar por ella.
  3. Analizar las entrevistas: en este último bloque harás una síntesis de los resultados para determinar si vas por buen camino o toca cambiar algo. Lo más habitual es que tengas que cambiar varias veces antes de poder validar todas las hipótesis, a esto se le llama pivotar, y finalmente llegarás al momento de decidir si ya ir a por todas a crear el negocio o parar aquí y ya tendrás otras ocasiones.

Todo este proceso de contacto directo con personas, posibles clientes, es a la vez estimulante y aterrador. Es en la parte en la que más vas a aprender de tu negocio, de los clientes e incluso de ti mismo, eso sí, es duro realizar una entrevista tras otra, darte cuenta de que todavía tienes que cambiar cosas y tener que volver a la fase anterior para de nuevo validar estos cambios.

Si no tienes una vocación comercial, como nos pasa a muchos emprendedores tecnológicos, vas a intentar buscar excusas para no realizar esta fase en condiciones, pero créeme cuando te digo que es fundamental salir de la zona de confort y hacer lo que sea mejor para tu futuro negocio, y esto es hablar y hablar (o más bien escuchar) con posibles clientes para aprender de ellos.

Enhorabuena! Ya solo te queda conocer las claves para desarrollar tu solución.

Este artículo pertenece a la serie Cómo transformar tu idea en un negocio, puedes leer el resto de artículos haciendo click aquí.

Escrito por

Xavi Sánchez es el fundador de Emprenderalia.
Su objetivo es acompañar a otros emprendedores en su aventura empresarial y crear nuevos proyectos. Entre sus campos de acción preferidos se encuentran el marketing online, y las metodologías de negocio, creación de empresas y proyectos.

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