En el anterior post os contábamos los pasos básicos que hay que dar para iniciar una estrategia de RRPP 2.0

Una parte fundamental de cualquier estrategia es la de selección de los periodistas y bloggers más “influyentes” para hacerles llegar nuestra información y que ésta se difunda entre nuestros potenciales clientes. Además, tendremos que medir el impacto real que ha tenido nuestra campaña.

Veamos primero cómo seleccionar a los mejores influencers.

Aclarando conceptos. ¿Qué es un influencer?

Un influencer es un blogger o periodista con repercusión en una determinada comunidad. Para que sea de interés en nuestra campaña es necesario que cumpla los siguientes requisitos:

  • Pertenezca al target de público que queremos alcanzar: Esto quiere decir que no es lo mismo que estemos haciendo una campaña para una fabricante de cocinas o para un hospital ya que nuestros públicos serán diferentes, por lo que los influencers variarán (los amantes de las cocinas se dejarán guiar por bloggers de decoración mientras que los que buscan un buena clínica se dedicarán a seguir a profesionales sanitarios que hayan dado el salto al 2.0).
  • El número de seguidores que tenga: Es un buen indicador aunque no el más importante. Pensemos que Kim Kardashian tiene 47 millones de seguidores en Instagram pero eso no quiere decir que sea relevante para nuestra campaña.
  • El contenido que publique: Debe estar relacionado con el ámbito de interés de nuestra marca.
  • Las conversaciones en las que participe: De nada nos sirve un supuesto influencer con 20.000 seguidores en Twitter pero que no publique contenido profesional, no se relacione con otros profesionales o sus conversaciones se basen en nimiedades.
  • El número de “likes” o veces que su contenido sea compartido. Recuperamos el concepto anterior: Si tiene muchos likes en las fotos de los cafés que se toma o de sus mascotas, tampoco nos interesará. Hay usuarios con un gran “likeability” sobre contenido que no es pertinente para nuestra marca.
  • Las personas con las que se relacione: Es fundamental que tenga relación con personas potencialmente interesadas en nuestra marca, otros profesionales e influencers, que compartan su contenido y participen en su conversación.

Tras seleccionar a los influencers que realmente sean relevantes para nuestra marca, contactaremos con ellos vía correo electrónico, Twitter, mensaje privado en Facebook o contacto directo en Linkedin. Después de habernos presentado, generado confianza y enviado nuestro contenido (pensando en que sea interesante para él y sus seguidores) o invitado al evento que corresponda (depende del tipo de acción promocional que hayamos elegido), debemos de medir ciertos parámetros, que van en función de los objetivos que hayamos marcado previamente (más visitas a nuestra web, aumentar las ventas, obtener visibilidad para la marca, promocionar un aspecto en particular de nuestra marca…).

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Los parámetros de medición (KPI) son diversos:

– Visitas a nuestra web.
– Número de “likes”.
– Número de RT.
– Número de veces que se ha compartido nuestro contenido.
– Número de apariciones en blogs y medios de comunicación.
– Número de menciones a nuestra marca.
– Número de contactos con la empresa para pedir información, presupuestos, reservas…
– Número de nuevos seguidores potenciales clientes de nuestra marca.

En definitiva, las mediciones dependen de los parámetros que hayamos establecido con anterioridad en función de los objetivos que quieras cumplir. Una vez medida tu campaña, averiguarás si has cumplido tus objetivos y así sabrás si en la próxima ocasión puedes seguir apoyándote en los mismos influencers o es momento de cambiar de estrategia.