Quizá te preguntes qué hace un artículo sobre alimentación en un blog para emprendedores. La respuesta es fácil, después de casi media vida emprendiendo me he dado cuenta de que conseguir unos hábitos saludables es más importante que crear un producto genial si lo que quieres es que tu negocio tenga éxito.

Puede que hayas empezado diversas dietas a lo largo de tu vida, o incluso que hayas probado a comer mejor por tu cuenta, ¿has conseguido que durara más de unas semanas o meses? ¿Has sufrido el famoso efecto rebote y después del esfuerzo de la dieta has recuperado más del peso que habías perdido? Si no has pasado por nada de esto y tu alimentación ya es saludable me alegro mucho por ti, pero si lo has sufrido te animo a seguir leyendo para saber cómo conseguir mejorar tu salud.

Olvídate de dietas milagrosas la clave son los hábitos

Cuando quieres empezar a comer mejor deja a un lado el peso, no importa que tengas kilos de más lo importante es comer bien, los kilos te dejaran poco a poco sin tener que estar obsesionado con ellos. Es más, mientras menos te obsesiones con el peso más fácil te será comer bien y sentirte mejor.

Tampoco importa que sigas una dieta más o menos estricta, no es necesario que midas cada caloría que comes, esto va mucho más allá de contar gramos de hidratos de carbono, proteínas y grasas.

En vez de fijarte como objetivo perder x kilos en x semanas céntrate en el proceso de comer cada vez mejor, disfrutándolo, deja la báscula en el olvido y ya verás que a la larga no solo perderás peso sino que sobretodo:

  1. Te sentirás muy bien, quizá entiendas por primera vez qué significa sentirte bien de verdad
  2. Tendrás mucha más energía, comer mal no solo no aporta energía sino que consume gran parte de la que ya tienes
  3. Si te sientes bien y además tienes más energía podrás emprender con muchas más garantías y cada hora de trabajo te cundirá como varias

Al final somos lo que comemos y gran parte de nuestros problemas cotidianos vienen provocados por una mala alimentación, así que tu propósito será encontrarte mucho mejor.

¿Cómo puedo utilizar los hábitos para mejorar mi alimentación?

El tema de los hábitos es apasionante y muy extenso, por eso he creado un curso para explicarlo, así que voy a centrarme en varias claves que te pueden resultar de gran utilidad. Son una serie de técnicas que he aprendido en los últimos años y con las que he conseguido excelentes resultados.

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Entiende cómo funciona un hábito

Un hábito es un proceso inconsciente que está formado por 3 partes:

  • Disparador: es lo que da origen al hábito. En el caso que nos ocupa cuando comes mal el disparador puede ser desde que te entre hambre, a que sientas ansiedad o a que abras el armario y veas una bolsa de patatas.
  • Acción: esto es lo que realmente haces. Por ejemplo, abres el armario y ves una bolsa de patatas (disparador) y entonces te las comes (acción).
  • Recompensa: esto es lo que obtienes una vez haces el hábito, en este caso al comer la bolsa de patatas (acción) obtienes una cierta satisfacción (recompensa).

Todo este proceso es inconsciente y ya está grabado en tu cerebro, por eso habrás notado a veces que tu fuerza de voluntad no es suficiente para dejar de comer mal. Es perfectamente normal y es debido a que desde pequeños nos hacen creer que la fuerza de voluntad lo es todo, y cuando no somos capaces de hacer algo nos sentimos culpables.

El problema es que nuestro cerebro ya está programado para comer las patatas y la fuerza de voluntad no suele ser suficiente para parar este proceso, por eso hay muchas técnicas muy útiles que lo pondrán más fácil y que a la vez te ayudarán a mejorar tu fuerza de voluntad poco a poco, dos por el precio de uno.

Lo primero que puedes hacer es empezar a ser consciente de estos procesos, así puedes reconocer que muchas cosas que haces a lo largo del día de forma inconsciente las puedes desglosar en disparador, acción y recompensa. No te preocupes si no encuentras las 3 partes, algunas veces son muy sutiles o confusas.

No trates de eliminar un hábito, cámbialo por otro

Dejar de hacer algo de un día para otro es muy muy muy difícil, en cambio lo intentamos una y otra vez y el resultado suele acabar en frustración. En vez de eso es mucho mejor cambiar algo malo por algo bueno que sea lo suficientemente parecido.

El objetivo es mantener el disparador y la recompensa cambiando la acción. Tu cerebro está programado para hacer algo una vez detecte el disparador para obtener la recompensa, realmente a tu cerebro le importa más bien poco que acción haces lo que quiere es su recompensa.

Esto lo puedes utilizar a tu favor de forma que cambies una acción por otra obteniendo la misma recompensa. Vuelvo otra vez al ejemplo: al abrir el armario imagina que ya no está la bolsa de patatas sino que ahora tienes otras cosas más saludables que también te gustan. Puedes comer por ejemplo un puñado de almendras que también te harán sentir una satisfacción similar y tu cerebro estará contento.

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Empieza en pequeñito

Puede que hayas intentado cambiar tu dieta de un día para otro, pasas de comer pizza, patatas fritas, hamburguesas… cada día, a comer verdura y pechuga de pollo a la plancha a todas horas. Menuda sorpresa que no dures más de unos días o semanas con un poco de suerte.

Ya sé que cuando quieres adelgazar normalmente tienes algo de prisa para conseguirlo, olvídate de eso y plantéatelo como algo a largo plazo que podrás seguir haciendo toda tu vida si quieres. ¿Qué te parece mejor, adelgazar 5 kilos en un mes y recuperarlos al mes siguiente, o tardar varios meses y no recuperarlos nunca?

Así que esto pasa por empezar poco a poco. Si tu alimentación es un auténtico desastre como nos pasa a muchos en algún momento de tu vida, empieza cambiando tan solo una cena a la semana por ejemplo. Luego pasas a 2 noches, luego a 3… ¿ves a dónde quiero llegar?

Vale, te llevará mucho más tiempo pero ¿verdad que no parece muy difícil hacer solo un pequeño cambio a la semana? ¿Verdad que ya no impone tanto?

Y si te vas animando puede empezar a hacer cambios un poco más grandes, a tu propio ritmo.

Comprométete contigo mismo

Tu actitud respecto a lo que quieres conseguir lo es todo, por muchas técnicas que te explique si no te comprometes contigo mismo a conseguirlo será imposible que lo hagas. Las técnicas facilitan que no dependas solamente de tu fuerza de voluntad pero lo que hará que lo consigas es tu actitud.

Sé muy claro contigo sobre por qué quieres conseguir comer mejor, y si el motivo o motivos realmente tiran de ti podrás comprometerte contigo mismo para conseguirlo. No des lugar a la duda ni al fallo, visualiza que vas a conseguirlo y que no te vas a rendir.

Tener claro que vas a conseguir algo te permitirá superar los momentos bajos, es muy posible que en algún momento falles, la diferencia entre fallar si estás comprometido a si no lo estás es que aunque falles una vez, te recuperarás y seguirás hacia delante, de lo contrario si fallas te entrarán las dudas y un fallo dará paso a otro hasta que encuentres una excusa para dejarlo ir totalmente.

Y, ¿con esto ya está?

He querido compartir contigo las 3 técnicas que considero más potentes para mejorar tu alimentación, existen muchas más pero si pruebas solo estas 3 verás que puedes conseguir grandes resultados.

Y puedes observar que estás técnicas no solo te serán útiles para mejorar tu alimentación, sino que también puedes aplicarlas a otros cambios que quieres conseguir en tu vida. Quizá quieres eliminar distracciones mientras trabajas, lanzar un nuevo proyecto o incluso montar un negocio, para todo esto aprender a sacar partido a los hábitos puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso.

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Como dijo Aristóteles:

Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto. Es un hábito.

 

Si quieres conocer cómo conseguir otros hábitos puedes apuntarte al curso Consigue todo lo que te propongas.