Si tienes una página web probablemente ya estás captando correos electrónicos para poder mantener el contacto con tus seguidores y actualizarlos sobre las novedades de tu negocio o proyecto.

El valor de esta lista de contactos reside en el interés de las personas que recibirán tus correos. Asegúrate de utilizar estos dos principios para mantener el encanto de tu lista.

Permission marketing: la base del marketing de relaciones

El permission marketing, una expresión popularizada por el guru de marketing Seth Godin, se refiere a la procedencia de los emails en tu lista.

La idea es que tu lista esté llena de personas que se hayan inscrito libremente en tu boletín, dando su consentimiento que les escribas periódicamente.Cada una de estas personas te ha dado su email a través de un formulario y posteriormente ha confirmado que realmente quiere recibir tu comunicación.

Este proceso de doble-confirmación (double opt-in) evita que tus correos sean percibidos como meros correos basura.

Eso implica que no vayas añadiendo correos aleatorios a tu lista de correos. Que un email aparezca en una página web o en una tarjeta de visita no implica que la persona esté deseando recibir tu comunicación. En el mejor de los casos borrará tu correo. Quizás lo notificará como spam (dependiendo de tu servidor de listas de correo puede ser un problema). Y en el peor de los casos se enfadará con tu marca o tu proyecto.

¿Cómo han llegado los correos a tu lista?

La voz de tu comunicación: el proceso de captación

Si trabajas con Mailchimp, o cualquier otro servicio de listas de correos, tienes la opción de personalizar el proceso de captación de correos. Puedes integrarlo en tu página web, experimentar con diferentes textos y ofrecer un incentivo para que tu lista sea más atractiva.

Lamentablemente pocos emprendedores se aprovechan de esta oportunidad de tener un contacto directo con potenciales clientes.

Para comprobarlo, ves a tu página web y suscríbete a tu propia lista. ¿Funciona? ¿Cuál es el mensaje que te ha llegado a tu bandeja de entrada? ¿En qué idioma está? ¿Encaja con la voz y el tono de tu página web?

Puedes personalizar todo el proceso de la lista de correos: desde el correo de confirmación de la suscripción hasta el último adiós (con opción de re-suscripción) para cuando alguien se ha dado de baja.

Demuestra a tus lectores que valoras el hecho de que se hayan suscrito a tu lista. Aprovecha la oportunidad de ofrecer un descuento o de pedir su opinión. Tienes aquí un momento de máxima atención: no te lo pierdas.

Artículo relacionado:  ¿Por qué un blog te puede ayudar a vender online?

Tu lista de correos tiene el valor que le den tus lectores

Cada persona que voluntariamente se da de alta en tu boletín es una persona que se interesa por ti y por lo que ofreces. Cada persona que añades sin su consentimiento se verá inundado de otro email más que nunca ha pedido.

Si realmente crees que tu propuesta le puede interesar, aunque no esté en tu lista todavía: manda un email personal, explicando a que te dedicas y añadiendo el enlace directo para la suscripción. A lo mejor ganarás una persona más pendiente de tu trayectoría. Y seguramente no estarás agobiando a alguien que no tiene interés en tu proyecto.

Más valen 100 suscriptores deseando saber de ti que 1000 suscriptores que se quejan con sus amigos de lo pesado que son tus envíos que nunca han pedido.