El éxito se puede alcanzar de distintas maneras, pero en realidad, con una sola basta. El camino del éxito está muy ligado a la búsqueda y consecución de la felicidad.

No todas las personas exitosas son felices, en cambio, no hay persona feliz que no haya alcanzado, en algún sentido, el éxito. Las personas buscan el bien, lo bueno, y no hay nada mejor que la felicidad. En primer lugar deberíamos de preguntarnos:

¿Qué es la felicidad?

Definiciones de la felicidad hay muchas y probablemente, muchas de ellas tengan una “parte” de verdad. Sin embargo, para el caso que estamos viendo y desde una perspectiva psicológica, la felicidad equivaldría a la vivencia frecuente de experiencias o emociones positivas.

Por lo tanto, la persona feliz es aquella que experimenta a menudo un estado de bienestar emocional (“positive affect”). Una persona que goza de la felicidad podría caracterizarse por tener confianza en sí misma, por ser optimista, autosuficiente, simpática, social, enérgica…

¿Qué es el éxito?

Ser exitoso en la vida significa, principalmente, conseguir aquello que valora la sociedad y cultura en la que vives.

El éxito puede llevar a la felicidad, pero uno también puede ser infeliz, a pesar de que en alguna faceta de su vida sea exitoso. Sin embargo, hay indicios de que la felicidad, entendida como la experiencia de emociones positivas, engendra éxito.

¿Por qué las personas felices tienen más éxito?

“La buena vida, como yo la concibo, es la vida feliz. No quiero decir que si eres bueno, serás feliz; me refiero a que si eres feliz, serás bueno”  Bertrand Russell

Sentir emociones positivas significa, en cierta manera, que la vida va bien, que no hay problemas graves que necesiten nuestra atención, por lo que podemos dedicar esa ausencia a construir y expandir nuestros relaciones y recursos.

A partir de numerosos estudios de psicología experimental realizados por universidades y otros centros gubernamentales, podemos observar la tendencia de las personas que se consideran felices, de las que no, en distintos ámbitos de sus vidas.

Como ya hemos apuntado, ser exitoso significa cumplir o conseguir aquellas cosas valoradas por una cultura o sociedad. Tres ámbitos primordiales y necesarios en los que la persona quiere tener éxito son: el trabajo, las relaciones personales y la salud.

1. Trabajo

Las personas pasan una gran parte de su tiempo en el trabajo. El empleo es importante y necesario en tanto que genera ingresos, crea oportunidades, produce bienes y servicios para la sociedad e influye en el autoestima. Es evidente pues, que la esfera laboral es valorada por nuestra sociedad.

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En general, los estudios realizados apuntan a que los trabajadores felices disponen de ventajas frente a sus compañeros menos “positivos”. Estos son algunos de los resultados de más evidencia experimental:

  • Los individuos con un alto nivel de bienestar o felicidad son más susceptibles a superar entrevistas de trabajo y a ser evaluados de manera positiva.
  • Estas personas suelen tener menos probabilidades de mostrar un comportamiento laboral contraproducente o desgaste profesional.
  • Las personas felices están más satisfechas en general con sus trabajos. Tienden a mostrar menos signos de fatiga laboral y menor absentismo en sus puestos.
  • Aquellos empleados con mayor disposición a ser felices, suelen recibir una asistencia mejor y más emocional por parte de sus compañeros y supervisores.
  • Los departamentos de servicios que cuentan con líderes con altos niveles de actitud y emociones positivas, reciben una satisfacción mayor por parte de los clientes.
  • En general, los estudios demuestran una clara correlación entre el ambiente  de trabajo con la productividad y la rentabilidad de las corporaciones.

2. Relaciones sociales

El hombre es un ser social, un ser político como decía Aristóteles. La esfera social es un factor fundamental para la supervivencia y el bienestar del ser humano. Necesitamos unirnos para afrontar peligros, para conseguir más variedad y cantidad de suministros, para sentirnos mejor…

La amistad, por ejemplo, es uno de los principales indicadores para que un individuo se considere a sí mismo feliz.

¿Las personas felices tienen una mejor vida social que las personas con menor bienestar?

  • Algunos estudios en los Estados Unidos, mostraban que el 10% de los estudiantes más felices que finalizaban sus estudios preuniversitarios, tenían relaciones sociales de mayor calidad que el resto.
  • Las personas felices, además, se sienten más satisfechas con sus relaciones y actividades sociales que las que no.
  • También resultaba que las personas más predispuestas a las emociones positivas, suelen tener también relaciones íntimas más satisfactorias.

3. Salud

Por último, en referencia al dominio de la salud, tanto mental como física, pese a haber correlaciones entre el estado de ánimo y el bienestar mental y físico, la evidencia de los estudios realizados no es tan directa como en los dos ámbitos anteriores.

Sin embargo, los resultados mostraban que todos aquellos individuos que se consideraban felices, consideraban tener mejor salud y molestias menores, en comparación con los que no.

En el ámbito de la medicina, se ha observado que el bienestar emocional está muy relacionado con la calidad de vida en pacientes de cáncer durante su enfermedad. Del mismo modo se han detectado correlaciones entre felicidad y recuperación en otras patologías.

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La conclusión de este artículo, en definitiva, vendría a ser que las personas que experimentan emociones y actitud positiva, eso es, las personas felices, tienden a hacer frente a las situaciones de la vida cotidiana de manera más eficiente. Y sobretodo, tienden a tener más éxito, ya sea por su mayor adaptabilidad, por su mejor sociabilidad, o simplemente, por la actitud.

“La felicidad es íntima, no exterior; y por lo tanto no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos”  Henry Van Dyke

 

Sobre el autor, Íñigo Echeverría

Me llamo Iñigo Echeverría, licenciado en filosofía por la Universidad de Barcelona y profesional del turismo. En constante aprendizaje. Escribo en mi blog de filosofía práctica, ética aplicada y felicidad.