6 habilidades difíciles de aprender que valen la pena para emprender

Todos contamos con habilidades que nos ayudan en nuestro día a día, unas más difíciles de adquirir que otras. Hay 6 habilidades que hacen una verdadera diferencia en los resultados que obtenemos. ¿Cómo desarrollarlas? Aquí te muestro algunos consejos que ofrecen los líderes del emprendimiento.

1. Hablar en público

Ya sea frente a 10 o más de 100 personas, saber trasmitir tus ideas frente a un grupo hace que tu trabajo/proyecto tenga visibilidad. Muchos prefieren trabajar “en anonimato” porque es más cómodo, sin embargo, no se obtiene el mismo reconocimiento y tu idea puede tomar el doble de tiempo en difundirse. ¿Aún no estás convencido?

Warren Buffet, en una entrevista, comentó sobre las habilidades que él considera indispensables para el éxito: “Hay que aprender a comunicarse… Si uno no puede comunicarse, hablar con otras personas y trasmitir sus ideas, está limitando su potencial”.

Si ahora te estás preguntando ¿Cómo puedo comenzar a trabajar esta habilidad? Practicar, practicar, practicar. Sé que es obvio, sin embargo, puedes leer todos los libros sobre hablar en público, ver videos en YouTube, tomar cursos online, etc. Nada se compara con la práctica. Claro, siempre habrá consejos que puedes implementar para poder comunicar mejor en público.

  • Lidiando con los nervios: Amy Cuddy menciona en su libro “El poder de la presencia” como lo que decimos antes de presentar afecta nuestro desempeño. Antes de un discurso, presentación o conferencia solemos decir a los que nos rodean: “Estoy nervioso”, si cambiamos esta frase por: “estoy emocionado” cambia inmediatamente la manera en que nuestro cerebro percibe la situación. ¿Porqué? El estar nervioso implica que esperas un resultado negativo, el estar emocionado implica que esperas un resultado positivo. Ambas emociones tienen el mismo nivel de intensidad en el cuerpo sólo que una es positiva y la otra negativa, por eso mismo es posible engañar al cerebro y emocionarlo en vez de ponerlo tenso.
  • Comienza con impacto: No hay nada peor que comenzar a hablar y ver las caras de aburrimiento en tu público, sin duda esto sólo hace que tus nervios aumenten y es probable que todo vaya en picada. Comienza siempre con una estadística sorprendente, una historia o una metáfora ya sea que sorprenda, haga reír o que las personas se puedan identificar. Ya después de esto te puedes introducir. Prohibido comenzar una plática diciendo quien eres y que haces, primero impacta a tu audiencia.
  • La regla de 3: ¿Te preocupa que se te olvide lo que vas a decir? Estructura tu discurso en 3 partes, es el número mágico y hace que tu mensaje sea más memorable para tu público. La mente humana solo puede procesar alrededor de tres porciones de información en la memoria a corto plazo, si aún no estás seguro, checa los mejores discursos dados en la historia y en la mayoría de las TED Talks, estos han sido creados alrededor de 3 ideas claves reforzadas con estadísticas, anécdotas y ejemplos.

2. Ser honesto contigo mismo

¿En verdad estoy dando lo mejor de mí? ¿Podría estar haciendo algo más para mejorar mis servicios/productos? ¿Estoy siendo fiel a mi propósito? ¿En verdad soy feliz haciendo esto? El diálogo más difícil es el que debemos mantener con nosotros mismos.

La mayoría de nosotros ya sabemos que es lo que debemos hacer para resolver nuestros problemas, lo difícil es llevarlo a la acción, es aquí donde debemos sincerarnos y reconocer que muchas veces no hacemos lo mejor para nosotros mismos. Una manera de desarrollar esta habilidad es teniendo…

Objetivos honestos: Supongamos que he decidido bajar de peso, ahora yo me podría mentir diciéndome que es para ser más saludable y tener una mejor vida, pero tal vez mi objetivo HONESTO es que quiero ser más atractiva y tengo ganas de lucir mejor mi ropa. El tener objetivos honestos es mucho más efectivo que mentirnos por miedo a decir lo políticamente incorrecto.

Al establecer metas, pregúntate: ¿Cuál es el objetivo honesto detrás de esta meta?

3. Tener confianza

La confianza no es sólo rasgos de unos cuantos y no tiene que ver con ser introvertido o extrovertido. Es una habilidad que se desarrolla al igual que un músculo. No crece de la noche a la mañana, necesita trabajo diario. Lo interesante de la confianza es que nace de tomar acción.

Se dice fácil, ¿cómo podemos en realidad comenzar a tomar acción? Mel Robbins, nos ofrece 3 simples claves:

  1. Desintegra grandes pasos: El simple hecho de pensar en cómo lograremos grandes metas, agota. Si las personas tuvieran que saber todas las respuestas antes de comenzar un proyecto, nunca empezarían. Identifica que es lo primero que tienes que hacer, supongamos que quiero abrir un canal de YouTube. Mi mente podría empezar a crear mil escenarios y comenzar a tratar de buscar problemas por todas partes. Es mejor pensar ¿Qué tengo que hacer para comenzar? Abre una cuenta, piensa en un nombre y los temas de los que hablarás, simple.
  2. Toma pequeños pasos hacia adelante: Así en el ejemplo anterior, ir tomando pequeños pasos hacia adelante es mucho mejor que sobre analizar. Lo mejor en este paso es ser realista y no querer comerte el mundo en un solo día. Una vez que comiences a tomar pequeños pasos hacia adelante, no pares.
  3. Registra tu progreso: Este es el más importante. Reconocer lo que has logrado, te mantiene fuerte y te hace consciente de lo que eres capaz, claro, para que este paso funcione debes hacer los primeros dos.

Es difícil imaginarse a alguien que quiera emprender sin tener confianza por lo cual es indispensable trabajar esta habilidad, sin duda es una de las que más vale la pena.

4. Escuchar

Richard Branson lo dijo bien: “Nadie aprendió algo nuevo, escuchándose hablar”. Honrando esta frase, complementa que los mejores emprendedores que ha conocido tienen excelentes habilidades de escucha, sobre todo cuando se trata de reconocer las necesidades del cliente y de su equipo). Si en verdad queremos entender nuestro entorno, tenemos que aprender a escucharlo.

Si eres de las personas que no puede dejar de interrumpir a los demás, un consejo es dejar de hablar por un día. Sólo escuchar. Sin duda no es fácil, de eso se trata, de adquirir una habilidad que no todos tienen.

5. Administrar el tiempo

“Una persona que nunca tiene tiempo, no tiene prioridades”. – Tim Ferris

Esa es la verdad y es dura. Somos una de las generaciones más ocupadas y pensamos que por estar ocupados estamos siendo productivos. Una manera de ver cambios en nuestro día a día es constantemente preguntarnos:

¿Me estoy inventando cosas que hacer para no hacer lo importante?
Muchas veces empezamos por las tareas fáciles para evitar lo incómodo.

¿Estoy siendo productivo o solamente activo?
“El tiempo se pierde porque hay demasiado” Piensa en la última vez que tuviste que terminar un proyecto en poco tiempo, lo más probable es que tu concentración estaba al tope y lograste hacer en pocas horas lo que normalmente te toma mucho más.

Cuando tenemos tiempo disponible, nuestra concentración baja y rellenamos con tareas innecesarias para abarcar el tiempo que tenemos destinado para una tarea. ¡Es sorprendente cómo funciona el cerebro! Uno de los mejores ejemplos para ilustrar el exceso de tiempo son los horarios de oficina de 9 am a 5 pm. Cuando se tiene tanto tiempo haremos lo posible por rellenarlo. No se necesita más tiempo, se necesita mayor concentración y prioridades. Las personas pueden aumentar su productividad acortando horarios y enfocándose en dos prioridades al día que marcan una verdadera diferencia en sus días. Para establecer prioridades esta pregunta será tu mejor herramienta:

Si esto fuera lo único que hiciera hoy, ¿me sentiría satisfecho de lo logrado en este día?

En pocas palabras: Detecta cuáles son las pocas tareas fundamentales que te generan más ingresos y establece plazos claros y muy cortos para realizarlos. – Tim Ferris

El tiempo es lo más valioso que tenemos y sin él no somos nada, por esto mismo, el saber utilizarlo es una de las habilidades más importantes que desarrollaremos.

6. Ser constante

Todos hemos tenido días en que la motivación nos abandona.

Aquí entra en juego el tener propósito, trabajar por algo que sea mayor a ti (solucionar un gran problema, mejorar la calidad de vida…) y la disciplina. Si tu propósito no te mueve lo más probable es que te des por vencido antes de lograr algo de lo que te sientes verdaderamente orgulloso.

¿Cómo encontrar el propósito? Pareciera que el tener dirección es un lujo que solo unos cuantos poseen, la verdad es que son pocas las personas que si se dan a la tarea de descubrir aquello que les apasiona. Una vez que lo identificas, es necesario desarrollar esa pasión (nadie nace siendo perfecto en una actividad. Hay varias preguntas que he notado que si ayudan a reflexionar:

  • ¿Qué disfrutaba hacer de pequeño?
  • ¿Qué haría incluso si no me pagarán?
  • ¿En qué gasto la mayoría de mi dinero?
  • ¿Qué disfruto hacer los domingos por la tarde o en mi tiempo libre?

Tomate el tiempo de identificar, es sólo cuestión de autoconocimiento. El propósito hace que nos mantengamos constantes en nuestros objetivos, incluso cuando la motivación nos abandona.

Entonces, supongamos que estás consciente de tú propósito, ¿Cómo puedes mantener la constancia aun cuando las cosas no salen como esperabas? Tony Robbins menciona que debes aprender a: Disciplinar tu decepción. Esta es una de las lecciones más importantes, tus sueños están destinados a ser puestos a prueba, lo que no nos cuesta no lo valoramos, es aceptable decepcionarse, lo que no es aceptable es quedarse ahí.

“La mayor parte de las cosas importantes del mundo, han sido logradas por personas, que han seguido intentando, cuando parecía que no había esperanza”- Dale Carnegie

Todos podemos desarrollar estas habilidades y junto con ellas crear grandes proyectos, transmitir ideas de valor y lograr un impacto en el mundo.

Sobre la autora, Nancy de la Garza

Nancy es personal brander, co-fundadora de Identidad- Consultoría de Imagen, Comunicación y Branding personal, formadora en la Facultad de Ciencias de la Comunicación (UANL), entusiasta de proyectos sociales relacionados con la educación pública, escritora y apasionada del comportamiento humano. Mi principal objetivo es trabajar con organizaciones, emprendedores y estudiantes a desarrollar marcas personales que dejen huella y convertirlas en negocio para impulsar sus ideas.

Escrito por

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