Cómo transformar tu idea en un negocio

Traza una línea recta. Innovar es implementar

por David Torné el 22 febrero 2013

Traza una linea recta

Te lo diré una y mil veces, da igual que seas emprendedor, que tengas proyectos y objetivos de cualquier índole, o simplemente que tu única meta sea convertir tus ideas en algo tangible en cualquier plano de tu vida: Céntrate en implementar, en hacer, ponlo en marcha.

Uno de los grandes males de esta sociedad es la gente de ideas que se mantienen en la zona de efervescencia armando su propio cuento de la lechera. Si trabajas en el ámbito tecnológico hoy puedes tener acceso a frameworks de desarrollo, a herramientas de diseño y programación prácticamente sin coste, ahora resulta más fácil que nunca producir contenido y aplicaciones de calidad profesional. Si te dejas cegar por el destello de las novedades que van apareciendo a tu alrededor en forma de nuevas funcionalidades, o cambios de enfoque, el proyecto se convierte en un tremendo castillo de naipes que acabará colapsando y cayendo por su propio peso. Para mantener la racionalidad y crear algo tangible sin dejar de experimentar,  te propongo anclar tu camino hacia tu meta a través de los siguientes puntos:

  • Decide que quieres. ¿Qué es lo que persigues? Aprender algo en el proceso, poner en práctica conocimientos, crear un producto o servicio… Delimita como vas hacerlo, tus propias reglas de juego, la fecha límite (imprescindible para no eternizarlo), el tiempo que puedes dedicarle diaria y semanalmente, las herramientas, el equipo, el dinero…
  • Crea un piloto. Qué debe hacer y de qué manera. Guarda la ambición y crea algo que pueda ser presentado con los parámetros  mencionados en el punto anterior, si te pasas de listo cambiando el enfoque o variando el plan inicial no eres coherente, te estás haciendo trampas al solitario.
  • Gana robustez y calidad. Una vez creado el piloto hay que exponerlo al juicio del público. Si las startups ofrecen sus productos a  expertos para que sean testeados, haz lo mismo si se trata de un curso o servicio de consultoría, entre tus clientes o usuarios de tu web… Siempre hay alguien con el que has creado una relación de confianza y puedes fiarte de su opinión, en los desarrollos dentro de la empresa pueden ser tus supervisores o tus compañeros quien testeen y te den su opinión más sincera. Saber recogerla y mejorar lo ofrecido es lo más parecido a sembrar experiencia.
  • Finaliza y obtén retorno. Como mencionaba al principio lo más importante de una ida o un deseo, es implementarlo. Hacer y finalizarlo. Una vez hayamos agotado el tiempo previsto, o llegado a los objetivos del desarrollo parémonos a analizar que no ha salido como debería, valoremos la experiencia y la posibilidad de un nuevo proyecto en esta línea para aprender más, o para dar otro paso hacia el objetivo que perseguimos.

No se trata únicamente de crear algo, también de demostrarte a ti mismo que eres capaz de hacerlo. Mantener el control del proceso creativo y moldear ‘algo’ que puedas ofrecer al mercado o que te sirva para obtener un resultado. Muchas organizaciones, empresas, grupos de estudio, o simplemente programadores con ganas de hacer algo nuevo, ponen en marcha ejercicios para aplicar nuevas tecnologías – o metodologías de trabajo – en un entorno de producción para salir del mundo teórico y ver que pueden aplicar a su día a día.

En un ámbito más domestico, te servirá para ser capaz de trabajar en tus objetivos distribuyendo mejor tus recursos y aprendiendo a priorizar entre los diversos temas a realizar. En definitiva, una forma distinta de entender y aplicar la productividad a través de la experiencia.

Son cuatro pinceladas superficiales a  como implementar una idea en línea recta. Todo resulta muy inconcreto, pero en próximos post concretaremos más sobre el tema, de momento me gustaría que te quedaras con este concepto:

No hay forma más eficiente de aprender que viviendo la experiencia

Imagen por: RaidersLight via photopin cc

Escrito por

David Torné (@davidtorne) es divulgador, o si lo prefieres formador, sobre la productividad personal y la metodología GTD. Desarrollador de software de profesión, concibe la productividad como una habilidad imprescindible para todos aquellos que desean ordenar su faceta profesional, generar la capacidad de trabajo necesaria para iniciar su andadura como freelance o lanzarse a la aventura de emprender. Puedes seguir aprendiendo sobre productividad personal, GTD y todo lo que le rodea a través de su blog.

Si quieres leer más artículos de David Torné visita su página.