Excusas: ¿Saboteas tus ganas de emprender?

Una parte importante de mi trabajo como coach consiste en ayudar a mis clientes a ver las excusas que utilizan. La otra parte de esta tarea es darles capones en la cabeza con esas excusas para que se den cuenta de que son parte de un auto-sabotaje.

Nosotros los humanos, somos excusas andantes, y una de mis “cruzadas” es ayudar a la gente a eliminar esas excusas o, como mínimo, que ya es bastante complicado, ayudarles a que se den cuenta de que las utilizan.

Nadie que quiera hacer algo de trabajo en su mejora personal puede hacerlo de forma efectiva si no se deshacen de sus bloqueos mentales. De hecho, a menudo eso es lo más importante a la hora de superarnos a nosotros mismos, porque una vez superados esos bloqueos, parece que todo va sobre ruedas, es mucho más fácil.

Como a mí me gusta mucho encontrar patrones y clasificar las cosas en casillas en mi cabeza, me ha sido bastante fácil crear esta lista de las 6 excusas más típicas del emprendedor, o bueno, de cualquier persona en realidad, pero que parece se hacen más visibles en personas que desean emprender pero siempre encuentra la excusa perfecta para no hacerlo. Así que voy a compartir esta lista con vosotros.

  1. Excusa #1: No puedo cambiar, nadie puede cambiar. Mucha gente sabotea sus ilusiones, sus objetivos, o por qué no, su vida entera, a merced de esta excusa tan tonta. Creen de verdad que no pueden cambiar. Lo que aparentemente no saben es que el cerebro es plástico, es decir, que tiene la capacidad de cambiar. No saben cómo cambiar o la psicología del cambio, pero estamos cambiando constantemente, aunque sea algo inconsciente. Se trata de saber cómo y qué queremos cambiar. Venga, lo que no quieres es invertir el esfuerzo que cambiar supone. Deja de engañarte.
  2. Excusa #2: No están los tiempos como para emprender. Si no fuese la crisis, sería otra excusa. Siempre hay algo que utilizamos, y que es externo a nosotros, para no actuar. Ahora es la crisis, mañana será que “ya no tienes edad”, o que ahora tienes otras “obligaciones” que te lo impiden. También hay que darse cuenta de una cosa: durante los tiempos de crisis, siempre hay gente que sale muy muy beneficiada. ¿Por qué no tú? Deja de echar la culpa de todo a la crisis.
  3. Excusa #3: Soy demasiado mayor para… Si eso que te gustaría hacer te motiva lo suficiente, si te apasiona, si lo encuentras lo suficientemente importante, si es algo que te da energía, entonces ¿a quién le importa si tienes 18 o 58 años? ¿Es que hay alguna norma que diga que tienes que tener tu vida solucionada y no sujeta a ningún tipo de cambio después de los 30? Qué manía, de verdad. Yo tengo casi 44 años y hace seis meses que me he despedido de mi trabajo, sin paro y sin ahorros. No digo que tú debas hacer lo mismo. Digo que la edad no tiene que ver para empezar de 0. Pon otra excusa. Esa es la más tonta de todas.
  4. Excusa #4: No tengo tiempo. Ok. Esta es muy típica. Tiempo tienes, seguro. Lo que no estás dispuesto a renunciar a ciertas actividades para ponerte a lo que sea que te propongas. Aquí siempre pongo mi propio ejemplo, y yo no soy ninguna superwoman. Estuve 4 años usando 12 horas de mi día para mi trabajo por cuenta ajena, entre ida y venida. Salía antes de las 7 am de mi casa y regresaba exactamente 12 horas más tarde. Aun así, saqué esto adelante. Tardé cuatro años, sí. Pero ¿quién dijo que fuera a ser fácil o rápido? Si no sacas tiempo para eso que “te gustaría” hacer, entonces es que no tienes la motivación suficiente o pasas de invertir el esfuerzo necesario. Deja entonces de darle vueltas y no lo digas más.
  5. Excusa #5: yaaaa, si eso, lo pienso mañana. Claro! Y mañana no verás inconveniente en volver a decir lo mismo. Bah, no tendrás muchas ganas. ¿Sabes lo que consigues con eso? Frustración. Así que, una de dos: supéralo y deja de poner excusas, no te engañes más. O ponte de una vez.
  6. Excusa #6: ¿Y si fracaso? Pero vamos a ver, alma de cántaro, ¿tú te crees que la gente que ha triunfado y sigue triunfando, lo hacen así, a la primera, o qué? Tendrás que caer 40 veces antes de que todo vaya como la seda. Se te presentarán mil eventualidades, de las cuales 999 serán problemas. Pensarás que estás fracasando pero hasta que no tires la toalla, no será fracaso, solo información, porque habrás aprendido por el camino. Además, no se puede emprender nada pensando o considerando siquiera el fracaso. Si piensas en ello, te enfocas en ello. Piensa en hacerlo lo mejor posible y en conseguir los mejores resultados posibles. ¿Tú crees que Nadal alguna vez ha salido a la cancha lloriqueando: “ay, jo, y si pierdo?”. A que no. Pues tú tampoco. ¡Cree en ti, jolín!

“Las excusas y pretextos son la representación virtual de nuestro miedo real”

Escrito por

Esther Roche es Máster Internacional Experta en Coaching Personal y diseñadora web en WordPress especializada en coaches, profesionales del desarrollo personal y autónomos. Es la primera coach profesional que decidió aplicar el coaching al diseño web para diseñar páginas que verdaderamente transmiten los objetivos y valores del cliente con el fin de obtener buenos resultados. También formadora y asesora web para que sus clientes puedan gestionar sus propios negocios online, sin tener que depender de terceros. Esther es también escritora y fundadora de End2EndCoaching (coaching para emprendedores) y de Coach2Coach (diseño web).

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