Emprender en… España: Entrevista a David Bonilla

Foto de David Bonilla posando con gafas de sol

Estrenamos con David Bonilla esta nueva sección en la que entrevistaremos a emprendedores de España y Latam, para conocer un poco mejor sus experiencias y aprender de las diferencias entre los ecosistema emprendedores de distintos países.

David Bonilla es un reciente emprendedor que ha llevado su interés por el marketing, desde una formación y experiencias eminentemente técnicas, a su forma de vida constituyéndose como consultor independiente de marketing estratégico aplicado a las TIC (Tecnologías de la Información).

En su blog, Bonillaware.com, comparte con su audiencia sus aventuras y desventuras a lo largo y ancho del globo. Además tiene su propio canal de vídeos, BonillaTV, donde ofrece resúmenes de diferentes eventos en los que incluye pequeñas entrevistas.

Empecemos por tu pasado. Trabajaste los últimos 8 años en Sixservix, donde se te veía contento por los comentarios que hacías en tu blog. ¿En qué te ha servido esa larga experiencia para tu nueva faceta como emprendedor?

¡Para mucho! Sixservix era parte del Grupo VARMA. Una empresa lo suficientemente grande como para facturar 200 millones de euros y lo suficientemente pequeña para tener sólo 100 empleados. Eso quiere decir que tenías acceso a todo el personal y tu trabajo tenía una influencia directa en el día a día de todos los departamentos.

Cuando llegué no tenía ni idea de contabilidad, nominas o logística. De Sixservix me llevo conocimientos que trascienden lo técnico. Implementar un módulo entero de Cobros, por ejemplo, me sirvió para hacerme una idea de lo difícil que puede ser cobrar una factura en España (risas).

Además, para lo bueno y lo malo, era una compañía muy tradicional. Empresarialmente, he crecido con valores que pueden sonar trasnochados como la honradez, la lealtad y el valor de la palabra dada.

Y, por supuesto, también me sirvió para darme cuenta de las cosas que echo de menos en las empresas tradicionales y que me motivaron a crear la mía: una excesiva jerarquización, más transparencia hacia el exterior o una gestión de personal diferente.

“Vivo en un cuarto sin ascensor y no tengo coche, pero he conseguido ahorrar el dinero suficiente para permitirme el lujo de intentarlo y no tener que preguntarme algún día que hubiera pasado.”

¿Cuáles fueron los motivos para dejar un puesto sólido en una buena empresa y decidir volar por tu cuenta, en estos tiempos tan complejos, con el riesgo asociado que implica?

Si le preguntas a mi madre te dirá que, simplemente, soy un inconsciente (risas). En mi caso, no responde a ningún “plan secreto para dominar el mundo” sino a una necesidad vital: las ganas de hacer las cosas a mi manera e intentar ganarme la vida haciendo lo que me gusta y mejor sé hacer.

No soy un chaval, tengo 34 años y muy claro lo que quiero. Vivo en un cuarto sin ascensor y no tengo coche, pero he conseguido ahorrar el dinero suficiente para permitirme el lujo de intentarlo y no tener que preguntarme algún día que hubiera pasado.

Por supuesto, el apoyo de mi mujer también ha sido fundamental. Ella cree en mí.

Tu formación y experiencias son técnicas, sin embargo decides emprender ofreciendo un servicio de consultoría de marketing. Es una apuesta interesante ya que ni los técnicos saben de marketing ni los de marketing entienden mucho de tecnología. ¿Cómo detectaste la necesidad de una figura que pudiera mediar entre los 2 grupos?

Como casi todas las grandes ideas, sufriendo la necesidad en mis propias carnes. Digamos que he pasado por todas las fases por las que un ingeniero puede pasar a nivel de marketing. Desde despreciarlo totalmente y considerarlo, básicamente, palabrería barata; hasta conocerlo, disfrutarlo y comprender como puede ayudar a crear mejores productos y transformar la industria del software de este país.

Mi formación ha sido fundamentalmente autodidacta, con una aproximación escéptica y obligado por mi trabajo. He tenido la suerte de trabajar durante casi toda mi carrera profesional desarrollando productos en vez de proyectos. Algo bastante infrecuente en nuestro país.

bonillaware

Ya haces unos meses que llevas operando bajo la sociedad que creaste, Bonillaware, ¿Cómo has visto el proceso de creación de una empresa en España?

Facilísimo. Pagas a una gestoría y te olvidas del problema (risas). En serio, hoy por hoy, no creo que sea viable crear una empresa en España sin ningún tipo de asesoramiento profesional y el gasto que ello conlleva. Sería genial que absolutamente todos los tramites pudieran hacerse a través de Internet y que, por pedir, una aplicación gratuita y financiada públicamente para ayudarte con lo más básico, por ejemplo, las facturas.

Por cierto, otra cosa que me ha sorprendido mucho es la actitud de los bancos. Si yo he tenido problemas y sólo quería una cuenta con la que poder operar, no me puedo ni imaginar lo que pueden sufrir los emprendedores que necesiten algo más complicado como una línea de crédito. Sorprendentemente, el director de la sucursal de mi banco sigue empeñado en que me haga una cuenta como particular y que domicilie una nomina en vez de en interesarse más por mi cuenta de empresa ¡Pero si ni siquiera tengo una nomina como tal! (risas)

“Hoy por hoy, hay mucha gente hablando y poca gente haciendo cosas de verdad.”

Y, ¿qué opinas sobre el panorama emprendedor en España?

Creo que, hoy por hoy, hay mucha gente hablando y poca gente haciendo cosas de verdad. Por un lado, hay mucho gurú y visionario empujando y animando a la gente a emprender y, luego toda esa gente choca con el muro de hormigón armado que es la realidad: en España no hay dinero para emprender. Ojo, no sigo que no haya dinero ¡En España hay MUCHO dinero dormido! Digo que no hay dinero para emprender. Al menos en el sector que me muevo y conozco, Internet, apenas existen business angels con la formación adecuada, los venture capitalists -incluso algunos de los más punteros- sólo invierten cantidades ridículas y de los bancos mejor no hablamos… están demasiado ocupados ayudando al tipo de emprendedores que decide comprar una Farmacia por 1 millón de euros o una licencia de taxi en Madrid por 90.000.

Ya que has viajado mucho, ¿aprecias diferencias entre emprendedores de otros países y su cultura emprendedora?

Sólo 3 cosas: mayor orientación a resultados, más dinero y más tiempo.

Como te decía antes, si yo monto una empresa en Internet ¿De qué me vale que un inversor me de 100.000€ por el 33% de mi empresa? ¿Qué se supone que puedo hacer con ese dinero? ¡Ni siquiera podría pagar a tres buenos técnicos durante un sólo año! ¿Y la gente y el presupuesto de marketing? ¿Y los gastos operativos?

No he visto que la gente de fuera sea especialmente brillante o que posean un aura especial. Hacen lo que tienen que hacer con un presupuesto y una planificación adecuados, no en plan “zafarrancho de combate”. No hay mucho más.

“Estoy aprendiendo a decir que no. Prefiero hacer menos cosas pero hacerlas bien. Y tener un balance entre mi vida personal y profesional.”

Además de trabajar como consultor independiente colaboras en la organización de eventos como Barcamp y eres embajador de Atlassian en España. ¿Cuál es tu secreto para poder con todo?

No hay secreto. Dormir poco y trabajar muchas horas al día. Afortunadamente, no soy tan cretino como para estar especialmente orgulloso de ello. Si me aventuré a emprender, fue en gran parte para intentar encontrar un medio de vida que me permitiera disfrutar de mi familia, trabajando menos horas, pero rindiendo más.

Estoy aprendiendo a decir que no. Prefiero hacer menos cosas pero hacerlas bien. Y tener un balance entre mi vida personal y profesional.

“En nuestro país hay mucha gente que todavía no se ha enterado que conseguir un puesto de trabajo no es el fin sino el principio.”

Podríamos decir que eres un fanático de los eventos y te pasas media vida de viaje para estar en los más interesantes. La situación en España de eventos dista mucho de la de otros países, tú mismo escribiste sobre eso, ¿a qué crees que se debe esta falta de interés o esta dificultad para organizar eventos?

No soy un fanático de los eventos ¡Soy un fanático de las personas! Me encanta conocer gente interesante, aprender y colaborar con otros. Eso es lo mejor de los eventos. En España veo varios problemas.

Primero, no hay una cultura empresarial que fomente la formación de calidad y mucho menos que asocie la asistencia a un evento como una inversión en formación y networking para sus trabajadores. Te aseguro que, en Estados Unidos, pocas personas pagan personalmente una entrada de 1.500$, son las empresas las que corren con los gastos… y, por supuesto, sin obligarte a tomarte esos días como vacaciones.

Segundo, en nuestro país hay mucha gente que todavía no se ha enterado que conseguir un puesto de trabajo no es el fin sino el principio y que tienes que seguir formándote para no quedarte atrás.

Tercero, se ha instalado una “cultura de lo gratis” que hace que la gente llegue a quejarse por pagar 10€ por una entrada a un evento de 2 días ¡donde te incluyen la comida! Créeme, lo he visto.

Aún así, hay gente haciendo grandes eventos en España que poco tienen que envidiar a los de fuera.

Además en muchos de los eventos fuera de España a los que acudes parece que el único español eres tú. ¿Qué se puede aprender o conseguir en los eventos? y ¿por qué los españoles no salimos de nuestras fronteras para acudir a ellos?

Depende de cada evento. En algunas convenciones técnicas puedes conocer herramientas, metodologías o tecnologías que tardaran en ser conocidas en España. En otros, fundamentalmente, networking. En ese sentido, los anglosajones son bastante mejores que nosotros. He visto grupos de españoles que acuden a eventos y, entre sesión y sesión, se dedican a hablar entre ellos cuando, lo que debería hacer es, precisamente, hablar con todo el mundo menos con el compañero que tendrán disponible en la mesa de enfrente al día siguiente.

¿Qué porque no salimos más fuera de nuestras fronteras? Podría decirte que por el dinero que cuesta, pero sinceramente creo que la mayor barrera es la idiomática. Nos cuesta mucho hablar inglés. Me refiero a inglés de verdad.

Si tienes alguna otra confesión que hacernos este es tu momento.

Mi secreto más oscuro e inconfesable es que soy hincha del Atlético de Madrid. Espero que, algún día, mi suegro pueda perdonarme (risas)

Para finalizar solo nos queda desearte una larga carrera como emprendedor y que sigas haciendo artículos y vídeos tan divertidos para que podamos disfrutarlos todos.

Escrito por

Xavi Sánchez es el fundador de Emprenderalia. Su objetivo es acompañar a otros emprendedores en su aventura empresarial y crear nuevos proyectos. Entre sus campos de acción preferidos se encuentran el marketing online, y las metodologías de negocio, creación de empresas y proyectos.

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