El reto de emprender e innovar en una empresa

Uno de los retos más urgentes de una empresa exitosa es acortar sus ciclos de lanzamiento de nuevos productos y servicios: lo cual representa la barrera de entrada más efectiva contra la competencia en su mercado objetivo.

Una vez alcanzada la fase de escalamiento de su modelo de negocio y asegurada la inversión necesaria para financiar su plan de expansión, los directivos se concentran en alcanzar los objetivos contemplados en el plan de negocio de la empresa: relegando, con frecuencia, a un segundo plano el espíritu innovador, creativo y emprendedor con el lograron su éxito inicial.

Los éxitos alcanzados y la posición de líder en su segmento objetivo, dan una señal de suficiencia, de complacencia y de aversión al riesgo: actitud incompatible con la promoción y el apoyo a nuevas ideas: innovadoras y creativas, necesarias para crecer y preservar su liderazgo.

Una PYME o una empresa que opera en un mercado local o regional, puede lanzar un programa de apoyo a la innovación y la creatividad acorde con sus necesidades y sus recursos. Las experiencias reportadas por las empresas líderes en el mundo en esta materia: como Google, Apple, Microsoft nos muestran procesos muy complejos y costosos, por su carácter multinacional, sus productos con un alto contenido tecnológico y la naturaleza altamente competitiva de sus mercados.

En América Latina existen una gran cantidad de empresas, en la etapa de expansión de su modelo de negocio, que podrían beneficiarse de adaptar un modelo simplificado de reconocimiento y promoción de ideas innovadoras por parte de sus empleados.

A continuación resumiremos un programa tipo, en seis módulos, diseñado para favorecer el espíritu emprendedor de los empleados (“intrapreneurship”) y adaptable a empresas que operan en un entorno local o regional.

  1. Promoción y convocatoria del programa/Admisión de ideas: Una empresa local o regional puede aprovechar una vía más directa de acceso a su personal, y asignar responsabilidades de promoción y de apoyo al programa, a un número limitado de directivos, acordes con la naturaleza y complejidad de sus operaciones.
  2. Selección de propuestas (de acuerdo con áreas definidas por la empresa): El programa puede y debe ser diseñado alrededor de las áreas de interés y las oportunidades de mercado de la empresa. Sin embargo, es recomendable dejar abierta la posibilidad de admitir propuestas potencialmente disruptivas en áreas hasta ahora no identificadas como claves por la empresa.
  3. Diseño del plan de incubación/aceleración: El principal componente de esta etapa consiste en la definición de experimentos para validar el eje problema-solución-cliente y la relación producto-mercado. No todas las propuestas tienen que estar dirigidas a nuevos desarrollos de productos y servicios, algunas pueden apuntar a mejoras de procesos internos, sin embargo; en todas, debe estar claramente definido el cliente objetivo: el plan de incubación y aceleración propuesto incorpora una etapa clave de validación con clientes y usuarios potenciales
  4. Asignación de recursos por parte de la empresa: A diferencia de corporaciones transnacionales: en las cuales se requiere dedicar un porcentaje importante del programa a designar personal propio o asesor a la iniciativa, con planes de adiestramiento masivo para diferentes regiones; las empresas locales o regionales, en América Latina, pueden asignar recursos mucho más limitados: incluso ensayar con pruebas piloto, antes de embarcarse en un programa más ambicioso.
  5. Lanzamiento del programa: El programa de incubación y aceleración de ideas corporativas puede limitarse, durante el período de prueba, a unos cuatro meses de mentoría y medición del progreso alcanzado. Esto corresponde a una convocatoria con un perfil de propuestas en cuatro o cinco áreas de interés estratégico. De acuerdo con el éxito alcanzado, se puede contemplar el lanzamiento de dos convocatorias por año, con una duración estimada -entre el inicio del programa y la presentación de los casos de negocio a la directiva- de unos seis meses para cada programa.
  6. Elaboración del plan : Los planes seleccionados son presentados a la directiva de la empresa en términos de un plan “GotoMarket”: las propuestas seleccionadas reciben el apoyo del resto de la empresa para el lanzamiento del producto o servicio final. Los recursos adicionales requeridos, dependen de la naturaleza de la propuesta, pero, en la mayoría de los casos contemplan un apoyo de personal propio de la empresa, al cual se le motiva (y se reconoce) para colaborar con el lanzamiento del producto o servicio final.

El programa  debe contar con un espacio adecuado para la incubación de ideas compatibles con los objetivos estratégicos para el crecimiento sostenible de la empresa. Las propuestas de valor seleccionadas, entre las ideas sometidas por el personal, deberán gozar de un apoyo visible por parte de la directiva  y utilizar los recursos humanos y financieros necesarios para acortar el ciclo de lanzamiento de nuevos productos y servicios.

El ambiente de trabajo de los nuevos desarrollos debe asegurar que los participantes en el programa de innovación reciben un trato compatible con el desarrollo de ideas creativas y potencialmente disruptivas. Entre las cuales, destacamos por importancia:

  • La tolerancia al riesgo,
  • La independencia en las decisiones sobre el camino crítico para acelerar la propuesta y,
  • Una mentoría que facilite el proceso de aceleración y reporte el progreso alcanzado a los directivos de la empresa

Cada iniciativa competirá por los recursos destinados a financiar nuevos desarrollos en función del progreso alcanzado y del grado de tracción experimentado con clientes y usuarios potenciales.

La empresa se reservará la aprobación de recursos financieros y humanos durante todas las etapas del desarrollo propuesto, sin embargo; para garantizar una comunicación transparente y favorable al programa, es imprescindible mantener informada a la organización de las razones por las cuales se han escogido las propuestas seleccionadas. De esta manera se motiva a los participantes a someter nuevas propuestas: a aprender y crecer en el desarrollo de sus iniciativas y se invita a los empleados con espíritu “entrepreneur” a crear e innovar dentro de la empresa.

¿Se te ocurren algunas sugerencias para mejorar el plan propuesto? o ¿Necesitas que te aclaremos alguno de los conceptos mencionados en este post? Envíanos tus comentarios y con gusto nos comunicaremos contigo a la brevedad posible.

 

Sobre el autor, Jose Rafael Paz

35 años de experiencia en el sector energético, químico y petroquímico. Comprometido con iniciativas de emprendimiento e innovación en América Latina. Mentor y coach de emprendimiento empresarial y social en Venezuela.  Consultor en intrapreneurship, incubación y aceleración de startups.

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