El Elevator Pitch de tu marca personal

Marca Personal

¿Crees que te contratarán por tu producto/servicio o por lo que tú puedes aportar? ¿Te centras mucho en el marketing de tu proyecto y te olvidas de tu marca personal?

Está demostrado que tanto inversores como empresas que contratan servicios se guían más por las personas detrás de los proyectos que por los proyectos mismos. En cambio, nos esforzamos en cuidar el más mínimo detalle de nuestro proyecto/producto/servicio y nos descuidamos a nosotros mismos que somos los que debemos venderlo.

El elevator pitch se ha elevado a los altares de la mitología del ecosistema emprendedor, destacando la importancia de vender tu proyecto en cualquier situación en la que te encuentres y en la que coincidas con alguien que pueda invertir en tu proyecto, comprar tu producto o contratar tus servicios. Nos hemos centrado tanto en vender lo que producimos que se nos ha olvidado que al que de verdad van a valorar es a nosotros mismos.

¿Qué es el elevator pitch?

Como decíamos el elevator pitch nace de la necesidad de vender nuestra oferta en cualquier momento a cualquier persona “susceptible de comprar” y en el menor tiempo posible.

Su nombre viene dado por el escenario con el que se ha identificado este discurso, el ascensor, y su duración viene artificialmente limitada por lo que dura un trayecto en él.

La analogía es muy acertada ya que en cualquier momento y sitio podemos encontrarnos con alguien interesante para nosotros, tampoco es cuestión de ir acosando a todo el mundo de manera indiscriminada, y la ventana de oportunidad para contarle la información que pueda captar su interés es normalmente de escasos minutos. Si no sabes crear interés en un minuto difícilmente conseguirás crearlo en horas.

El propósito del elevator pitch es crear interés no vender la moto

Cuando tienes la oportunidad de hablar durante poco tiempo con alguien interesante el objetivo no es venderle la moto sobre lo bueno que eres y lo fantástico e increíble que es el proyecto que estás desarrollando. Debes centrarte en describirle la problemática a la que te enfocas y apuntar en la dirección de las soluciones que aportas y en el valor diferencial que ofreces tu mismo como promotor del proyecto.

Nunca se han cerrado negocios en los primeros 5 minutos después de conocer a una persona, por lo que si consigues mostrarte como alguien capaz de aportar algo diferente con una buena solución bajo el brazo, crearás el suficiente interés para que se produzca una primera reunión “oficial” en la que detallar mucho más tu trayectoria y tu proyecto.

Si tú no ofreces una propuesta de valor diferente tu proyecto tampoco

Siempre mimamos nuestros modelo de negocio y nos preocupamos porque nuestra propuesta de valor ofrezca un valor diferencial, pero las ideas son gratis y los modelos de negocio “baratos”, lo que de verdad va a marcar el rumbo del proyecto es la implementación que llevemos a cabo, y de eso somos los máximos responsables.

Tanto si eres un agente libre vendiendo sus servicios/productos o un emprendedor en busca de partners/inversores lo que de verdad importa es lo que aportas tú a lo que vendes. Tu propia propuesta de valor y factor diferencial es lo que va a hacer que tu proyecto sea diferente al resto y lo que optimice las posibilidades de éxito y la calidad de tu producto/servicio.

De nada vale tener una idea totalmente innovadora, ofrecer un servicio diferente, si a la hora de la verdad eres un simple gestor mediocre. En cambio si ofreces un producto/proyecto más normal, pero eres experto en gestión ágil de proyecto o dominas metodologías como lean/customer development, la implementación del proyecto o servicio será muy superior a la media y eso ya será un factor diferencial.

La conclusión no es que solo importemos nosotros, sino que se debe desarrollar un equilibrio entre nuestra propia propuesta de valor y la del producto/servicio que ofrecemos.

Es hora de concienciarnos y cuidarnos a nosotros mismos, para que seamos la propia fuente de factores diferenciales para nuestros proyectos. Para esto la formación continua es totalmente necesaria porque debemos mejorar día sí día también.

¿Tenéis preparado el elevator pitch de vuestra marca personal para cuando surja la oportunidad?

Un artículo interesante sobre el elevator pitch:

Si te ha parecido interesante el artículo no dudes en descargar nuestra Guía de Marca Personal para Emprendedores.

Escrito por

Xavi Sánchez es el fundador de Emprenderalia. Su objetivo es acompañar a otros emprendedores en su aventura empresarial y crear nuevos proyectos. Entre sus campos de acción preferidos se encuentran el marketing online, y las metodologías de negocio, creación de empresas y proyectos.

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